La Oruga Azul.

La Oruga Azul.
La oruga se puso azul turquesa, porque presa de la luz de la poesía, reposa en las cuartillas de la mesa impregnada de tinta y fantasía… (Antonio Peláez Torres),

lunes, 14 de marzo de 2016

Árbol de Esperanzas, por TOMÁS SÁNCHEZ RUBIO.




Otra vez domingo y me despiertan
voces negras, roncas como lanzas de mármol
que me atraviesan y me rompen,
que desordenan las ganas y el vivir.

No veo el sol de que hablan quienes pasean
por la calle. Me llueve dentro,
cada vez más dentro.

Cierro los ojos despacio y juego al triste
juego de ser otra persona
para verlo todo desde fuera.

Ser alguien y dejar de ser la nada.

Me imagino lejos: al otro lado de la luna del armario, o en el fondo
del  tercer cajón de la mesita de noche.
Cuento diez veces hasta diez,
por diez y por diez más.

Y no desaparece el mundo, ni los gritos, ni
desaparezco yo con mis fantasmas vivos.

A ratos sueño que soy un árbol, pero no un árbol
de ciencia irreal y difusa; tampoco un árbol
perenne de cementerio, atado a la muerte,
roja muerte.

Quiero ser frondosa copa viva y perecedera.
Quiero dar sombra a las amapolas y a la
sonrisa de mi hija.
Quiero ser
todo un árbol de esperanzas.


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