La Oruga Azul.

La Oruga Azul.
La oruga se puso azul turquesa, porque presa de la luz de la poesía, reposa en las cuartillas de la mesa Impregnada de tinta y fantasía… (Antonio Peláez Torres),

jueves, 9 de noviembre de 2017

MENCIÓN ESPECIAL "I CERTAMEN DE POESÍA POR LA AGRICULTURA"



La huerta de mi abuelo, por José Antonio Cascales Rosa.

A Frasco Rosa, abuelo gruñón. Te recuerdo en el corazón “con lágrimas en los ojos”





En la huerta de mi abuelo

las hortalizas abundaban: 

había sandías, melones, calabazas y patatas.

Un gran castaño y un laurel inmenso.

Había breveras, higueras, cerezos, peros, ciruelos,

perales y manzanos... ¡también granados! 

Había uva de mesa, de vino y moscatel.

¡La huerta de mi abuelo era un vergel! 

Comíamos nosotros, y los animales también.

Había celindos, rosales, bulbos de otoño,

violetas, azucenas blancas y naranjas.

Pero lo que más había en la huerta de mi abuelo

era trabajo, esfuerzo y tesón.

Mi abuelo con su boina en la cabeza, 

la camisa empapada en sudor,

las manos agrietadas por su continua labor...

¡No había tractores! solo animales, mancajes y azadas.

Al final de la cosecha llegaba el señorito

que con las manos limpias,

se repartía los frutos de la huerta.

Yo, de niño, los miraba y no entendía nada. 

¡Yo también trabajaba!

Y no entendía nada...,miraba y lo rechazaba.

En la huerta de mi abuelo se me fue la niñez.

En la huerta de mi abuelo ya no hay huerta,

solo cemento y ladrillos. 

Grandes casas la han cambiado. 

Unos pocos arboles han perdurado

para solo estar la huerta en el recuerdo.