La Oruga Azul.

La Oruga Azul.
La oruga se puso azul turquesa, porque presa de la luz de la poesía, reposa en las cuartillas de la mesa Impregnada de tinta y fantasía… (Antonio Peláez Torres),

sábado, 14 de enero de 2017

Town machine, por DORI HERNÁNDEZ MONTALBÁN.


Fue construida con la única finalidad de garantizar la supervivencia sobre la tierra de la raza humana. Pero de hecho es una ciudad-máquina sobredimensionada cuyo teclado biónico de acero y asfalto custodia los mayores avances de la ciencia, pero también oculta la mayor organización financiera, criminal y delictiva del mundo.
Town Machine es conocida como la ciudad de los autómatas: híbridos humanos que tras su apariencia, casi perfecta, de piel  humana, se esconden preciados descubrimientos y raros componentes orgánicos. Y humanos, que voluntariamente fueron sometidos al quimérico experimento de la inmortalidad. Hombres y mujeres carentes de toda emoción auténtica y espontánea, pues cada una de sus emociones son cibernéticamente inducidas.
Soy conocido entre mis colegas como el funambulista, pues me gusta realizar equilibrios, caminar sobre la cuerda que sujeto entre torre y torre de Town Machine. Pero realmente no soy más que un modesto científico desequilibrado al que sus colegas toman por loco y tal vez lo sea.
Uno de los ejes de mi investigación es la relación entre lo inerte y lo vivo, mantengo la tesis de que el movimiento de lo inerte se trasmite al cuerpo que lo refleja, impulsando así una verdadera dinámica, impulsando así una verdadera dinámica, parece algo baladí, pero tras el misterio de la vida hay siempre algo que se nos escapa.
El hombre lleva su historia y sus deseos hasta el final de sus fuerzas y de esa voz misteriosa y silenciosa del inconsciente. Hemos interrogado a la materia, al átomo, al universo, a la fe y a la ciencia, pero el ser humano sigue prisionero de sus miedos, no alcanza a ver con nitidez la mano gigantesca que lo manipula.
¿Dónde está el origen de su carencia o deseo? A pesar de todo, llevamos en nosotros una especie de memoria de todas las experiencias vividas, todo ello queda grabado en algún lugar. El ser humano no puede expresar todo lo que sabe, porque está tanto en el continente como en el contenido.

Aún esta ciudad que fue construida a base de energía solar, habitada por criaturas perfectas y casi inmortales, la experiencia necesaria nos corroe. No sé de qué se trata exactamente, tal vez tenga que ver con la soledad que siente todo ser humano, con la posibilidad de vernos en un espejo como unos monstruos demiurgos creados de híbridos, de organismos provistos de medios mecánicos para emular la vida. La esperanza que nos lanza una y otra vez contra el vacío que no logramos superar.

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