La Oruga Azul.

La Oruga Azul.
La oruga se puso azul turquesa, porque presa de la luz de la poesía, reposa en las cuartillas de la mesa Impregnada de tinta y fantasía… (Antonio Peláez Torres),

viernes, 14 de octubre de 2016

Libélulas, por MARIA JOSÉ MENACHO CASTELLANO.


Una nube de libélulas
me puso el verano delante.
Su vuelo transparente abrió mis párpados
demasiado anclados al deseo
de regresar.

No me importó que se posara alguna de ellas
en mi antebrazo,
me trajo el olor de los juncos de aquella ribera
donde aprendí a ser sirena.

Sus alas, que dejan ver el otro lado,
me dieron un soplo de viento del este
que me despeinó otro  agosto.
Su cuerpo escuálido lleno de jugo de vida
penetró mi piel como aguja cargada de sedante
y así pude entender mi silencio.

Sus ojos inexistentes
soñaron conmigo, me contaron qué pasó,
supe así  una verdad sin principio.
Su silencio atrapó mis sentidos,
los multiplicó hasta el infinito,
se hicieron gigantes en la soledad
de mi paisaje.

Entonces, se despidió con un beso
y entendí cuántas leguas
me quedaban aún por cubrir,
en mi nave submarina, azul

como su mirada.

3 comentarios:

  1. Una preciosa libélula poeta se ha detenido ante mí a contarme pequeñas historias que yo no sabría contar pero sí retener.

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