La Oruga Azul.

La Oruga Azul.
La oruga se puso azul turquesa, porque presa de la luz de la poesía, reposa en las cuartillas de la mesa impregnada de tinta y fantasía… (Antonio Peláez Torres),

martes, 29 de septiembre de 2020

OSCURA TINIEBLA, por Dori Hernández Montalbán.

 


Las luciérnagas encendidas del amanecer

se cuelan por los orificios de la persiana.

Se escucha el trote de un caballo,

irrumpe en la habitación transparente,

sudoroso se detiene, mientras devora la luna;

la lleva desmadejada en la boca

como si fuera un manojo de hierba tierna,

ardiente, líquida como lava,

le chorrea, la luna, por la comisura de los labios.

Envuelto en una oscura neblina, es todo oscuro,

rojo oscuro, verde oscuro, azul oscuro.

Cargado de vacío y sombra atraviesa un largo pasillo.

¿Qué ha venido a hacer

a este mundo  este viejo caballo?

Se dilatan sus pupilas acechando en la umbría.

¡Alerta, alerta! ¡La sombra que no escape!

Sólo la caída de la tarde me devuelve el sosiego,

la ansiada calma.

Tú, el de la lámpara incandescente, llega y alumbra,

dieciocho veces he pronunciado tu nombre.

¿Por qué, disponiendo de tu lámpara divina,

nos dejas morir en esta oscura tiniebla?

No hay comentarios:

Publicar un comentario