La Oruga Azul.

La Oruga Azul.
La oruga se puso azul turquesa, porque presa de la luz de la poesía, reposa en las cuartillas de la mesa impregnada de tinta y fantasía… (Antonio Peláez Torres),

lunes, 14 de diciembre de 2015

Diosa de obsidiana, por DORI HERNÁNDEZ MONTALBAN



Eres inercia, abandono, indiferencia, frío corazón, hoja de acero sin conciencia que permanece quieta. Cae sobre ti la noche y te cubre de impiedad, de escarcha. Sin embargo, ni la lágrima resbala por tu mejilla. No sufres, no amas, no hieres, no matas, no salvas, no te alzas frente al mundo. Nada esperas.
El bosque destila savia helada, que después arroja sobre ti la alborada, pero tú permaneces inmóvil. Sobre ti grabó el hálito del espíritu sus signos sagrados, pero a pesar de ello, nada ves, nada dices, nada escuchas. Nada pueden contra ti. Ni contigo. Únicamente el rayo azul podrá herirte, pues sabido es que naciste de las entrañas candentes de una estrella lejana.
El viento llueve alfileres sobre tu piel, los vendavales abren las puertas secretas de la tierra hasta encontrarte. Ante ti los hombres no son más que suplicantes de ansiada caridad que nunca llega, ángeles guardianes de un mundo deshabitado, exiliados llamando incesantemente a las murallas infranqueables de la felicidad, la promesa incumplida, el muro de humo, la torre destruida por el rayo.
Acaso sea necesario no sentir como tú oráculo mudo. No sentir para no morir súbitamente, para sentirse a salvo, para no someterse a la conjura de los necios ¿Por qué se empeña el hombre en perseguir el misterioso anhelo que hace posible un mundo efímero, un mañana incierto?
Inevitable es la muerte contigo, diosa de la guerra. Se inclinan ante ti los príncipes. Soportas la cagada de los pájaros, la corrosión de la sal, el temblor del cataclismo y hasta el avasallamiento del tsunami, y a pesar de todo perduras. Pero algún día el mundo terminará, terminará el mundo y tú permanecerás en ese rincón sombrío cegada por el musgo.
¿Quién se podrá reflejar mañana en el oráculo de tu vientre, quién descifrará los mensajes ocultos?
Rompe la lanza de los antiguos sacrificios y libera a los hombres de la esclavitud. Deja de ser la implacable diosa de los muertos, la inconmovible, y vuelve a ser la hermosa criatura que vino del granizo, espejo caído del cielo. La joven guerrera que acunó en sus pechos el sueño del hombre,  aquella que vino a salvarnos del abismo.
La ola surge de lo más profundo de las corrientes marinas para contemplarse a sí misma. El mar, corriente indiferente a su certeza, la fecunda, la revierte, la propulsa a otra conciencia más sutil que la interroga.

Hay ya en la tierra demasiados tótem de sobresalto a los que adorar, demasiadas diosas de la fertilidad a las que ofrecer pleitesía y sacrificios, nefastos señores de la guerra comerciantes de vidas humanas, ángeles de mármol, demasiados tesoros arrebatados a la madre tierra, diamantes de sangre, ídolos de oro sin capacidad de amar. Es hora ya de que el sabio nigromante desentrañe el secreto oculto de la luz. 

Me esperarás, por ALICIA MARÍA EXPÓSITO.



Me esperarás dormido,
en el filo del aire,
con el alma desnuda.

Me esperarás dormido
porque es acaso el sueño
el deliro más grande
que hasta el dolor prefiere.

El eco de tu nombre,
canción de eternidad,
 destilará en mi piel
savia de escarcha;
 y en el rocío primero
de la aurora,
una senda de rocas espigadas
desplegará tu esencia por mis labios.

En el limpio quejido
de la noche
será nuestro reencuentro
y no habrá más verdad
que la sonrisa en flor
de tu presencia.

Y pasarán los días
 y las horas más dulces,
cobijada en tu vientre,
presa de tu cintura.

Por ti seguirá viva.

Aún después de la muerte
la exhalación de un sueño
seguirá perfumando
hasta la entraña misma

de las piedras.

El cofre del tesoro verdadero, por CUSTODIO TEJADA




Me gustaría juntar en un mismo joyero todas las gemas del mundo para admirar su brillo a la luz del sol.
Diamantes Amor Perlas Libertad Rubíes Bondad Esmeraldas Paz Jade Dignidad Ópalo Tolerancia Piedra Luna Honestidad Zafiros Pasión Ágata Perseverancia Ónix Ternura Ojo de Tigre Generosidad Circón Sinceridad Tanzanita Paciencia Espinela Sencillez Lapislázuli Superación Cornalina Esfuerzo Ámbar Humildad Aguamarina Lealtad Alejandrita Prudencia Citrino Alegría Cuarzo Respeto Feldespato Perdón Jaspe Bienestar Granate Firmeza Topacio Esperanza Turquesas Optimismo Amatista Sacrificio Crisoprasa Servicio Turmalinas Educación Aventurina Entrega Crisoberilo Laboriosidad Oro Justicia Plata Solidaridad Marfil Responsabilidad Platino Valentía Cristal Compasión Alabastro Democracia Zafiro Azul Igualdad Paladio Amistad Rodio Serenidad Carneola Dedicación Peridoto Nobleza Coral Agradecimiento Malaquita Simpatía Obsidiana Resiliencia Pirita Confianza y un largo etcétera. ¿Alguien da más?

Menudo tesoro sería reunir todas estas virtudes y brillar  más que las piedras preciosas. Estos valores no cotizan en bolsa ni viven en Wall Street.

Piedras, por PURA FERNÁNDEZ SEGURA.



Me gustaba pintar las piedras:
El sol quemando,
un mar de olas y su velero al viento,
desarboladas flores,
las montañas, el río,
el prado y la casita;
la sentenciosa frase.

El mundo era claro entonces.

Ya he dejado de pintar piedras:
el guijarro, los cantos, la china blanca,
de pedernal duro tu pecho  armado.

Mi ejercicio consiste
ahora en evitarlas.
Tomar su brillo quieto,
fecunda sementera de nostalgias.
Perseguir la trocha improbable,
la quimera del camino expedito.

Invierno en la Alhambra, F. JAVIER FRANCO




                  «Detente en la explanada de la Sabika y mira a tu alrededor:
                  La ciudad es una dama cuyo marido es el monte.
                  Está ceñida por el cinturón en su garganta...
                  Mira las arboledas rodeadas por los arroyos:
                  son como invitados a quienes escancian las acequias...
                  La Sabika es una corona sobre la frente de Granada,
                  en la que querrían incrustarse los astros.
                  Y la Alhambra (¡Dios vele por ella!)
                  es un rubí en lo alto de esa corona.»

                                                                              Ibn Zamrak


Entre los cedros viento solitario
como invisible toro herido muge,
chapotean los sueños, alma cruje
al caer las hojas del calendario.

Blanca la sierra de blanco sudario
su dolor en el atardecer ruge,
quizá el dolor el silencio arrebuje
en el rincón de un viejo columbario.

El pasado sobrevuela en presente,
que el recuerdo aterido y exhausto encona,
sobre púas descalzó el inconsciente.

El rojo destello mi mente abona,
en espera de retorno paciente
al rubí, Alhambra, de la corona.

Saludo de un fan, por IGNACIO FERRIZ ORTIZ








Una de las mejores revistas literarias en castellano del planeta. 

Autores con prestigio y otros que despuntan. También 

fotografías, cuadros, vídeos, todo con el nexo de las grandes 

historias narradas. Yo me voy a vivir a la isla de Absolem, con 

la oruga azul, y la arroba de vino o anís de Carmen Hernández 

Montalbán. Firmado: un fan de la página.

Minas de Santa Constanza (Jeres del Marquesado, Granada), por NURIA HERNÁNDEZ.