La Oruga Azul.

La Oruga Azul.
La oruga se puso azul turquesa, porque presa de la luz de la poesía, reposa en las cuartillas de la mesa impregnada de tinta y fantasía… (Antonio Peláez Torres),

miércoles, 29 de junio de 2022

VACÍOS, por Tomás Sánchez Rubio.

 


A este lado injusto del jardín

hace frío y nos abraza la niebla.

 

En la mesilla descansan un retrato

con marco ajado vestido de noche,

un incierto vaso perdido de agua

y un dolor antiguo.

 

La sal en las pestañas perturba el sueño;

resquema y duele

como corte en la comisura de los labios,

como llaga en el cielo de la boca,

por la memoria de aquellos seres

que dejamos enterrados al otro lado

de un océano en lágrimas.

 

Los fantasmas se hacen un hueco en la almohada

acuñando falsa moneda con toda su cruz y su sígueme

─camino somos, verdad y vida─,

en tanto les tapan la cara a los no nacidos

dentro de aquel paraíso torpe de quimeras furtivas.

 

Parece clarear la madrugada

reverdeciendo sonrisas forzadas

como la alegría fingida de los adultos

en mitad de una mañana de reyes,

cuando sin querer se disipa,

herida a golpe de realidad,

la ilusión acumulada en mejillas

y párpados de las niñas

y los niños malvados.

 

A veces arrecia la vida en lo oscuro,

y continúa habiendo una mesilla

junto a la cama, un retrato

y un dolor antiguo como lámpara de araña

desvencijada con aroma

al último de los inviernos.

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