La Oruga Azul.

La Oruga Azul.
La oruga se puso azul turquesa, porque presa de la luz de la poesía, reposa en las cuartillas de la mesa Impregnada de tinta y fantasía… (Antonio Peláez Torres),

lunes, 14 de julio de 2014

Poema para el poeta, por GRANADA SANDOVAL


Hoy les quiero recitar las frases y las canciones
que suelen atormentar al poeta y sus pasiones.
Quiero contar el sentir de aquel que nace poeta
y suele siempre seguir al ritmo de su libreta.
Al que en fantasía loca suele sentir y poner
palabras sobre su boca y hasta puede enternecer
con su cantar a la roca. Recitar a los poetas
que saben cantos de amor y asimilan el dolor
con copla a las violetas. A los que dan sus cantares
envueltos en sus saberes porque nacieron juglares
para amar a las mujeres. Al poeta que ha nacido
y al que queda por nacer y a quien se siente atrevido
para darse a conocer. Canto, pues mi cantar quiere
cantar al cielo, cantar, porque este verso requiere
una rima que se mueve como las olas del mar.
Hoy mis versos lentamente entre los labios deshacen
lo que al poeta complace y lo que el poeta siente.
El poeta, recitando, no queda rincón ni roca
donde no deje su boca las cosas que va pensando.
Le canta al agua que bebe, le canta al cielo y al mar
a la rama que se mueve al ave y al limonar.
Sus poemas son desvelo que como lumbre encendida
dan a su alma consuelo en los golpes de la vida.
Poeta es el ruiseñor poniendo las cosas claras
Para dar fuego al amor en oscuras madrugadas
Hoy dedico mis cantares al que en dulce mezcolanza 
lleva el alma en la balanza al compás de sus andares.
Al que vive en su quimera pendiente de sus cantares
llevando el alma en los ojos, al que aparta los matojos
de aquel que vive a su vera, al que con paciencia espera
su galardón de poeta, al que jamás se sujeta
cuando ve nacer temprana la risa de la mañana
en sangre de sol teñida, al que disfruta la vida
regalando una canción que sabe a melocotón
clavel y yerbaluisa, al que repasa sin prisa
las cuerdas de una guitarra porque se siente cigarra
con alas de gorrión, al que pone en la canción
las notas de Federico… ¡Canto al grande, canto al chico!
Mi canto es un abanico bordado de fantasía
que nació en Andalucía y se extendió a toda España.
¡Porque mi verso no engaña, ama el sol ama a la gente…!
¡La tierra la luz la vida la flor y la sangre herida
son parte de esta oración que va respirando amor
en un volcán de colores para regalarle amores
a quien ama la canción!


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada